El ya cercano 14 de Febrero estrenamos un nuevo San Valentín. Ya se respira un aire apasionado, lleno de amor, besos, caricias, dulces,… regalos y flores.
La Historia ha vivido intensos Amores, pasiones ejemplares, heróicas, en muchas ocasiones triunfantes, en otra trágicas o simplemente fallidas. Amores protagonizados por los más sinceros amantes, o maestros de la seducción, tal vez mujeres con tal experiencia y picardía que haría palidecer al amante más osado… personajes de ficción con referencias muy reales… ¿o era al revés?
Os hemos traído aquí algunas de esas historias, simplemente porque nos apetece.
Los Amantes de Teruel
Para empezar, una primera historia o leyenda procedente de una antigua tradición que cuenta el amor entre dos jóvenes turolenses, algo de nuestra tierra.
Estamos en los tumultuosos primeros compases del siglo XIII. En Teruel suenan campanas a boda; es el sonido que recibe a un caballero que, exhausto, llega a la villa por la cuesta de la Andaquilla.
Se trata del popularmente conocido como Diego de Marcilla (Juan Martínez de Marcilla según los textos históricos), que regresa rico y famoso tras tomar parte en múltiples batallas.
Diego (o Juan) está enamorado desde niño de Isabel de Segura con un sentimiento correspondido. Pero mientras que ella es de una familia importante, él es hijo segundo de otra más modesta. Sin embargo, el padre de Isabel accede a darle cinco años de tiempo para enriqueciese, tras los cuales y con este requisito podrá desposar a Isabel.
Corre el año 1.217. El mismo día que cumple el plazo, Diego regresa a Teruel.
Al poco de llegar, es informado de que el ambiente festivo y engalanamiento de la villa se debe a que Isabel de Segura acaba de desposarse. La presión de la familia y un pretendiente muy principal, han acelerado el enlace.
Los sentimientos de Diego son contradictorios: cólera, pesar, desazón, rabia… Decide ir al encuentro de su amada, para escuchar de su boca que se ha casado con Pedro Fernández de Azagra, hermano del Señor de Albarracín.
Le pide un beso a Isabel, pero ella se niega porque ahora pertenece a otro hombre. Diego no resiste la negativa, es como si algo se le rompiera por dentro. Cae fulminado al suelo. Ha muerto.
Al día siguiente, las campanas de boda han trocado sus tañidos por los de funeral. Una comitiva triste y silenciosa transporta el cadáver del infortunado amante depositándolo en el templo. Cuando van a comenzar los funerales, sale de entre el gentío una mujer con la cara velada que se acerca al fallecido: es Isabel de Segura.
Destocándose, se acerca a su amado para darle el beso negado en vida, lo deposita en sus fríos labios y se desploma muriendo sobre él. La tradición asegura que murieron de amor, por eso fueron enterrados juntos, y juntos han permanecido hasta hoy.
Más información sobre los Amantes de Teruel en la Fundación Amantes de Teruel y en wikipedia, de donde hemos tomado la imagen que acompañamos.
Escalera de Amor
Esta es una historia real sobre la relación entre Lui Guojiang y Xu Chaoquin. Una verdadera historia de amor a manos llenas. Habla de la posibilidad de “renunciar a todo” a cambio del ser amado, y de cómo el amor puede realmente ser eterno.
La historia comienza hace algo más de 50 años en Chongqing, China. Liu, con 19 años, se enamoró de Xu, 10 años mayor que él, viuda y ya madre.
Sus vecinos y amigos no aceptaron la relación. Criticados y rechazados, decidieron continuar su relación, pese a todo. A costa de renunciar a comodidad, seguridad, familia y amigos subieron a la montaña, habitando una apartada cueva en su cima.
Al comienzo su vida fue en verad dura. Sin comida, ni electricidad, vivieron de los recursos, plantas y raíces que les rodeaban. Liu fabricó una lámpara de queroseno, fuente de su única luz por aquel entonces.
Xu sentía que había amarrado a Lui. A menudo le preguntaba
“¿Te arrepientes?”
a lo que él contestaba
“Mientras nos esforzemos en ello, nuestra vida mejorará”
Xu no bajaba muy a menudo de la montaña, pero aun así Lui se preocupó por que, cuando debiera hacerlo, no le resultara tan difícil o peligroso. A partir del segundo año de estancia allí, y durante 50 años, cavó peldaño a peldaño una escalera de 6.000 escalones. Fue un regalo, una Escalera de Amor, cavada con esfuerzo, sacrificio y una emoción inquebrantable.
En el año 2001 un grupo de exploradores atravesando la jungla encontró la escalera, y a la pareja al final de ella. En el 2006 su historia fué votada por la mejor de las 10 historias de amor recogidas por la revista Chinese Women Weekly.
A mediados del 2008 Liu, con 72 años, se desmayó al volver de su trabajo diario en su granja. Murió en brazos de su amada Xu. Nadie podía soltar sus manos, aún ya ausente Liu.
Xu pasó días acariciando el negro féretro, llorando y repitiendo suavemente
“Me prometiste que cuidarías de mí, que estarías conmigo hasta el día de mi muerte. Ahora te has ido antes que yo ¿Cómo viviré sin tí?”
El gobierno local decidió preservar la escalera de amor y la cueva que habitaron como museo, de forma que esta bella historia de amor viva eternamente.
Os dejamos aquí un vídeo de la pareja tomada por una televisión local.
Podéis encontrar más información e imágenes en los artículos que hemos utilizado como fuentes, Chinese Man Shows World What Real Love is by Carving 6,000 Steps Up a Mountain for Wife y Xu Chaoqin and her 10-year-younger husband, Liu Guojiang.
Abril
Y esta es una historia de nuestro tiempo…donde la tecnología ha abierto una nueva puerta y con ella pueden surgir bellas historias de amor…
Abril, los árboles en flor, el campo verde, el aire fresco, cantos de pájaros a miles.
Ella, su hija pequeña y Luna, su loba marrón, viven momentos felices entre sus flores. No tienen dinero, la vida no está siendo fácil para ellas, no les importa, disfrutan de esa naturaleza viva, blanca verde, aromática, musical.
La niña ríe, juega, sube a los árboles, corre y su loba la sigue contenta, jadeando. Ella tumbada en la hierba fresca, relajada y en paz, piensa en ese amor al que ha tenido que decir adiós… Ese amor que no ha querido anidar en su hogar, que ha preferido continuar con lo que ya conoce y ha tenido miedo de lanzarse al misterio de lo nuevo.
Ella entristece. “No importa”, piensa. Quiere seguir adelante, encontrar el amor, ahora ya sabe lo que quiere, quiere un compañero, quiere compartir su vida, su ternura, su sexualidad, su amor. Difícil, si, no imposible.
Ese amor llegará, lo sabe.
Un día sin saberlo, iba a encontrar ese amor.
Sábado, Internet, un Chat, escribe alguien al otro lado, le parece interesante, divertido, diferente, no hace las preguntas que le hacen los demás, viven en la misma ciudad, en el mismo barrio, quedan, toman una copa que les unirá para siempre, toda una tarde de risas, de miradas, y luego otro día, otra noche, risas, paz, amistad, ternura, sensualidad, amor.
Y… volvió a vivir otro Abril, árboles, alegres pájaros, naturaleza viva, su hija, Luna su loba marrón y ese amor que un día soñó y llegó…
Podríamos hablaros de muchos otros famosos amantes: Romeo y Julieta, Tristán e Isolda, Don Juan Tenorio, Mata Hari, Rodolfo Valentino, Mesalina, Cleopatra… tal vez otro día.
¡Que tengáis un feliz día de San Valentín!
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Precioso articulo para introducirnos aún más en ese sentimiento que, no solo define al hombre sino que además, lo encontramos en cada una de las especies de este planeta.
¿Y quién no lo experimentará alguna vez?
No hay que olvidar la ilusión, el deseo y la esperanza de que en algún lugar de este, nuestro planeta, se encuentra alguien hecho para tí.